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lunes, 13 de diciembre de 2010

Tomaron mi balcón!

Esta mañana, al levantarme, preparé mi desayuno y comencé a escuchar voces que hacían comentarios sobre el derecho a la vivienda digna, cuando levanté los ojos de la tostada que estaba untando descubrí que el televisor y la radio estaban apagados, entonces me levanté dispuesta a mirar por el balcón a la pareja que con voces indignadas reclamaba su derecho a la vivienda digna.
Cual no sería mi sorpresa al descubrir que la tal pareja se hallaba en mi balcón, usando mis maceteros como asientos y fogón mientras tomaban mate!.
No alcancé a decirles nada, ya que ambos se pusieron de pie y me interpelaron con voces airadas: "voh tené de todo!! tené un techo para tus hijo, nosotro tenemo derecho a lo mismo que voh!".
Mi desconcierto crecía de a poco, entré y cerré el ventanal, sentandome a la mesa y tratando de respirar y pensar a un tiempo, porque en parte era cierto, yo tenía techo para mis hijos y comida y educación, en escuela municipal, pero educación al fin.
Claro que todo esto lo conseguí trabajando duramente, dejando a mis hijos muchas veces sin ninguna presencia familiar durante un acto, yendo a colonias de vacaciones cuando, por ahí, les hubiera venido mejor levantarse un poco mas tarde y desayunar conmigo. yo pagaba los impuestos y el alquiler, yo tenía los descuentos jubilatorios que correspondían, yo compré y pagué esos maceteros, pensé indignada, y levantandome abrí con ímpetu la puerta de mi balcón!, para encontrarme que ya no era solamente esa pareja, tambien habia dos o tres familias más que armaban carpitas con el toldo para el sol, un puntero político que censaba a los ocupantes y un individuo de político aspecto que loteaba los baldosones y me pedía baños químicos, agua potable y comida decente para los okupas, porque ellos tenían derecho a una vivienda digna...
Me quédé sin saber que hacer, si entraba y cerraba la puerta corría el riesgo de que se juntaran más, si dejaba la puerta abierta podían seguir tomando mi casa de a poco y esgrimiendo "sus derechos" por sobre "mis derechos".
Decidí llamar a la policía, mientras ellos llegaban me preparé un té de tilo y busqué la documentación de la casa por si me la pedían, a fin de cuentas, yo, que alquilaba, mantenía y cuidaba esa propiedad era la que tenía que demostrar que estaba allí legalmente.
Cuando llegó la policia me explicaron que ellos no podían hacer nada, porque la jueza de turno había ordenado "no innovar", roja de indignación respondí: Ya innovaron!!!, no vé que hay un tipo cobrando por los lotes de mi balcón???.
En ese momento me golpearon la puerta y la señora que mantiene limpio el pequeño edificio en que vivo me dijo: "llegaron los de las asociaciones de proteccion a los desposeidos, los deje pasar, acá tan", me dijo.
Junto con estos representantes llegó la gente del gobierno de la ciudad, "no se preocupe que de alguna forma los vamos a sacar", me dijeron. Los mire con la cara de poco sueldo que nos caracteriza a los argentinos laburantes y les dije: "antes de las elecciones puede ser?".
Viendo si era posible electrocutarme con los cables de algún electrodoméstico o a punto de tratar de ahogarme con el agua que caía de la canilla del cuerito flojo escucho sonar el timbre de nuevo, mientras abría la puerta de nuevo y trataba de evitar que el periodista de Cronica TV se me colara por la puerta vi un atildado señor de traje y corbata: "soy el abogado", me dijo. con clara sensacion de alivio le dije: "menos mal que alguien lo llamó!!!". "Si, me contestó esa pobre gente que tiene derecho a vivir en ese balcon deshabitado me necesita..."
Sentí que las piernas me fallaban, la respiración se me hizo anhelante y la vista se me oscureció...
Me despertó el timbre de la puerta, con mucha atención paré la oreja a ver si escuchaba que pasaba en mi balcón, abrí la puerta y el fumigador me dijo: le fumigo, señora?, después de que se fué me quedé con la idea de que todo había sido un sueño, entonces me acerqué al balcón y abri las puertas, me asome y vi, todavía humeantes, las brasas del carbón que habían encendido en uno de mis maceteros...

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